“Gestionar una escuela con aulas heterogéneas” (Anijovich, 2015) , se puede encontrar más información en el sitio
web: http://aulasheterogeneas.org.
Todos estos materiales son de acceso libre y gratuito:
http://www.portaldeldirector.org.
Las evaluaciones sirven para aprender. Además de ser un instrumento necesario para ordenar el trayecto de los alumnos en el sistema educativo y detectar las dificultades y progresos en el aprendizaje (es decir, además de tener una función sumativa), las evaluaciones deben brindar a
los alumnos y docentes información necesaria para mejorar el aprendizaje (deben cumplir también una función formativa). Para ello, la retroalimentación del desempeño de los alumnos es un componente fundamental.
Está demostrado que la retroalimentación de buena calidad es una de las prácticas docentes que
mayor incidencia tiene en la mejora del desempeño de los alumnos (Hattie, 2009). Esta consiste en comentarios concretos y precisos sobre las fortalezas y debilidades de cada una de las respuestas de los alumnos, así como sobre orientaciones para la mejora de las debilidades.
Construir una escuela donde las calificaciones de los alumnos no sean la única vara para felicitarlos o señalar sus debilidades es posible y es responsabilidad de todos.
El esfuerzo, el compañerismo, la capacidad de relacionarse con otras personas desde el respeto, las actitudes de cuidado del medio ambiente, las capacidades artísticas y las deportivas son algunas de las cuestiones que deben ser valoradas. El que los niños no comiencen a identificarse desde temprano con una “etiqueta” (que suele ser numérica) les ayudará a confiar en sí mismos y a entender
cada clase como una nueva oportunidad de involucrarse al máximo en el aprendizaje.
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